SI VOLVIERAS.

247CCB7800000578-2900835-image-a-21_1420660875014.jpg

Todos sabemos lo que sucedió hace apenas unas semanas en París. Algunos, y sólo algunos, se interesaron por el otro lado de la moneda: Siria.

No sólo se atentó contra un país, se atentó contra la mujer más preciosa de este planeta. Y ella se fue, y yo quise que volviera. Así que aproveché la última reunión de “Antilógica Poética” el pasado 20 de Noviembre en la Sala Búho Real para gritárselo bien fuerte.

Para ello me ayudé de Andrés Suárez y su canción “Vuelve”, por lo que encontraréis marcadas en negrita las frases de dicha canción que utilicé para darle forma a mi grito personal. La preciosa de Nerea Romero fue quien le puso voz y melodía en directo aquella noche, acompañándome con la guitarra.

Todo lo demás lo dijo la poesía.

 

SI VOLVIERAS

Levanta el vuelo,
ponte guapa y grita que no tienes miedo.
Desafía a Ícaro, toca el cielo
y haz un triple salto mortal
en contra de tu fragilidad.

Canta tu himno y que el viento
le reviente los oídos a quien no te quiera escuchar.

Luego vuelve y sácame a bailar,
y vuélvete a reír mientras bailamos,
písame los pies todo lo fuerte que puedas
que yo te beso el alma,
abrázame los miedos, córtame las alas.
Enséñame a volar con tus heridas de bala
y a hablarle a otras mujeres del cielo de tus labios.

Cántame al oído, prométeme la tierra,
susúrrame que no podrán contigo aunque
te quieran muerta y enterrada.
Que ellos te odian como eres
pero yo no te cambiaría por nada.
Quizá debería dejarlo como tú me dejaste,
pero si tú me dices ven,
yo no me lo pienso y que sí, iría.

Que sí iría.
Que Siria.

Escucha mis latidos y hazlos bonitos para ti,
desnúdate y encógeme el alma al ver
los restos de la ignorancia tatuados a golpes sobre tu piel.
Arráncame la ropa blanca, mánchala de sangre
y pinta mi pared de azul.

Dibuja tu silueta y fotografíala después.
Recuerda lo bonita que eres
y olvida lo lejana que te quieren hacer.
Bésate las flores que crecen debajo de tus pies
y no mires las tumbas que construyeron
los que vinieron después.

Silba bien alto, deja que te oigan,
que vuelvan a escuchar tu voz por encima de las bombas.
Que sepan que por más que intenten
acortar tu línea de la vida,
serás inmortal hasta que el último de nosotros deje de creer en ti.

Y si tú nos dices ven,
nous ne pensons pas.

Que tu nombre sigue siendo igual de bonito
que antes de ensuciarlo con el rugido de unas armas
que más valor tendrían sin la primera consonante.

El nombre más propio
y menos común que conozco.

Esta noche, por ti, vamos a gritarlo tan alto como te mereces volar,
no para asustarte,
de eso ya se encargan los cobardes,
si no para que vuelvas,

Libertad.

 

 

 

 

 

Anuncios

SENCILLAMENTE COMPLICADO

photo-1422433555807-2559a27433bd

 

Voy a ponérmelo fácil:
O tú o tú.

Ahora voy a ponértelo difícil:
O yo o ninguno.

Y no es cuestión de elegir
una opción o la otra,
es el secreto de convivir con las dos
y no morir en el intento.

Que ser y estar contigo
podría haber sido tan sencillo como estar conmigo
y no ser con ningún otro.

Y sin embargo, ser conmigo sin estar con otro
te resultó tan complicado como no ser ni estar conmigo,
y además echarme de menos.

Pero siempre dijiste que eras optimista,
supongo que por eso decidiste echarme de más.
Y te envidio.
Yo nunca creí en el vaso medio lleno,
al fin y al cabo, para qué quiero un mundo de color de rosa
si tus ojos siguen siendo azules.
Y para qué quiero un príncipe azul
si la esperanza siempre se vistió de verde.

Y pobre de aquel cuyo color favorito sea verte
y no el rojo, pues antes se pilla a un mentiroso
que a un cojo.

Sobre todo si el que se la liga es el mejor amigo de aquel
que sabe más por viejo que por los cuernos
que le hayan podido salir.

Hoy todo es sencillamente complicado,
y me sigue pareciendo extraño
que cada vez que entra el sol a
rellenar el hueco que dejaste en la cama,
sea mi voz quien le pide que se vaya.

Y en cambio cuando se marcha tiemblo de frío
y lloro por no ser capaz de dormir sobre
el invierno que yace entre mis sábanas.

Un frío que vino impuesto a destiempo.
Primavera, verano y luego invierno.
Qué estúpido,
con la de veces que me lo advirtió Ned Stark.

Winter is coming,
decía,
y yo mientras absorto en tus pupilas
poniéndonoslo cada vez más difícil:
o tú o yo.

Por eso voy a ser justo.
Por más daño que me hayas hecho
no te mereces acabar así.

Así que por tu bien, y por el mío,
voy a ponértelo más fácil que nunca y confesarte
que ahora mi color favorito es el vete.